lunes, 16 de marzo de 2020

La gente le tiene más miedo a las palabras, que a las acciones.



Llevo meses masticando esa idea, hoy justamente me di cuenta que cada vez es más cierta esta afirmación. Les explico.
La mayoría de los mexicanos fuimos criados bajo las reglas morales del cristianismo tradicional (10 mandamientos), y sobre las acciones que debemos o no hacer relacionadas a esas reglas. Ellas nos dictan ciertos códigos de conducta, así como ciertas prohibiciones para una mejor convivencia entre las sociedades. Dicen que no debemos jurar en nombre de Dios, ni robar, matar, mentir, cometer adulterio o codiciar lo ajena. Pues bien, suena fácil leerlo en papel, incluso pensarlo, pero al momento de llevarlo a la realidad, es otra la historia. Comencemos por la idea de mentir o codiciar lo ajeno. Sabemos en teoría, que es malo, no obstante, aun así, lo hacemos con toda naturalidad; pero si alguien lo expresa, perdemos el control y satanisamos la situación. Ni hablar de robar o matar que son delitos penales, mucho menos de cometer adulterio…
Tienen miedo a decir o pensar en hacer algo, pero ese mismo miedo se esfuma al momento de llevarlo a cabo. Aquí es donde se refleja la doble moral de la sociedad.

miércoles, 5 de febrero de 2020

No me hables de amor


Le dijo el comal a la hoya.
Tu que navegas con bandera de blanca paloma,
Y te tapas los ojos con las plumas negras,
Tu que corriste el maratón de Ámsterdam
Y pediste perdón en los bares de Dublín.

¿Quién soy yo para reclamarte algo? ¿Quién soy yo?
¿Qué soy yo? Si no un pobre servidor de esta cruel vida.
Que apostó lo que mas amaba por estar en paz,
Y se quedó viendo al horizonte con lágrimas en los ojos,
Y ceniza en las manos. ¿Qué soy yo?

Dime la verdad. Háblame de ti. Háblame de como juegas las cartas.
De la mascara que cubre tu cara, y de la venda que cobre tus ojos.
Háblame de ti, y de tus sueños frustrados; de como yo los frustre.
Que no se respire la ruina ni el miedo. Que no se respire.
No solo de vodka vive el hombre, también de canciones de amor.

No me hables de amor, tu que me conociste una noche de verano,
Entre prostitutas y toxicómanos, háblame de tu.

sábado, 14 de diciembre de 2019

Desgarrador


¡Basta ya! Ella lo sabe, esto es una tortura.
Me mira, y se burla de mí.
Me asfixia y se queda ahí, inmóvil.
Luego cuando estoy en el suelo, se va para siempre.
Me pongo de pie, sigo adelante.
La vida sigue: Mañana es otro día. La vida sigue.

Luego cuando he avanzado, vuelve a tomarme de la mano.
Me invita a tomar un café, comer juntos.
Me dice cosas bonitas, de sus sueños, y textos.
Me toma de la mano, y luego me roba la cartera.
Se burla de mí de nuevo.
¿Qué es este juego? No lo sé.

La desesperación, la ansiedad, y la impotencia.
Todo al mismo tiempo, porque me conoce,
Sabe que soy débil y ella fuerte.
Sabe que no puedo con la incertidumbre.
Se masturba con mi obsesión. Y se baña con leche de burra.
Para ella es un juego, para mí una tortura.

La amnesia hace que todo se quede en el hoy,
Ya mañana es otro día. La vida sigue.
La compañía, que tanto disfruto solo,
Se vuelve la única vista que ella me puede envidiar.
Las realidades me mantienen de pie,
Mientras ella solo vive de su soledad.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

La maestra


La veo cada mañana, cuando sale a tomar el bus rumbo a su trabajo. 
Es maestra de primaria. Siempre va bien vestida, con un thermo de café bien cargado.
Un bolso con libros y cosas de mujer. No se si ella se ha dado cuenta que la miro. 
Y si lo ha hecho, nunca ha dicho nada. Quizás no le agrado.

Esta tarde mientras leía el diario, la vi jugando con su perro.
No pude evitar quedar hipnotizado con su peculiar belleza. 
Una vez mas ella se dio cuenta de mi presencia en la distancia. Solo sonrió.
La vergüenza me hizo bajar la mirada rápidamente. Sin olvidarme de esa peculiar belleza.



jueves, 1 de agosto de 2019

Y sin embargo se mueve

Puesto que la realidad es subjetiva, lo son también los sentimientos;
los pensamientos y los momentos.
He aquí donde me pregunto: ¿Qué es eso aquello que sentí?
Se fue. Sin darme cuenta. Y ahora que lo busco,
No lo encuentro por ningún lado. Quizás nunca lo tuve.

Y sin embargo el mundo se mueve.
Las calles siguen llenas de carros,
Los bosques llenos de cuentos de hadas,
Y las botellas llenas de recuerdos.
Pasado, presente y... Otra vez pasado...

De entre las lagañas se esconde un nombre.
Pero no lo diré. También se esconde una imagen.
Pero no la recordare, porque sin embargo se mueve.
Y es mi realidad entre la de los demás la que se mueve,
Por eso prefiero no recordarla.

Y el horizonte se movió de lugar,
Volvió a amanecer, y ella se había ido para siempre...




P.D. Secuelas de escuchar Pink Floyd en la noche

martes, 9 de julio de 2019

¿Y si mejor nos besamos?

-¿Y si mejor nos besamos?- Le dijo la noche a la madrugada.
-¡Basta ya!- Grito el amanecer- No es tiempo de penurias.

-¿Y si mejor nos besamos?. Hace mucho no me tocas, amor mio.-
El mantuvo su pesado silencio, ignorando a la mujer mientas leía el diario.

-¿Y si mejor nos besamos?. Ando encendida, como motor de auto deportivo- Dijo la puberta con ansias de cenar antes de dormir.
-Ni que me gustaran las mujeres como tu- Respondió el muy mustio.

¿Y si mejor nos besamos?. Pensó el. Sabia que si lo decía en voz alta, ella no solo lo ignoraría, huiría. Dejándolo con las buenas intenciones, y la pasión a flor de piel.

-¿Y si mejor nos besamos?
-Pero, ¿que dirán los otros?
-Déjalos que hablen. Somos jóvenes, y nos queremos. No tiene nada de malo.
-Quizás tengas razón. Pero... No se.
-¿A que le temes? ¿Crees que te haría daño? ¿Que no seria gentil y bueno contigo?
-No, no es eso. Es solo que...
-¿Es solo que qué?
-Me da vergüenza. Y no se si sea correcto.
-¿Acaso no sientes algo por mi, tan grande como lo que yo siento por ti?
-Pues si, pero...
Y en ese momento le planto un beso, como si fuera un puñetazo en el rostro. Duro y directo, con tanta enjundia y pasión que ninguno de los dos sabia qué estaba pasando.

¿Y si mejor nos bes...?
Y el beso simplemente se dio. No hubo que decir mas.



sábado, 15 de junio de 2019

Pecadora

Pecadora.
Mujer sin corazón, te burlaste en mi cara.
Mírate en tu espejo, y dime qué ves:
"Lo mismo que yo veo"

Eres una niña que se disfrazó de mujer. Eres una niña que llora.
Me lastimas, y te lastimas. Eres una mujer pecadora.
¡Desgraciada! ¡Habla ahora o calla para siempre!
No tengo tiempo para jugar tus juegos. Eres una niña que llora.

Te quiero besar, y huyes. Me quieres besar y huyo.
Eres una mujer pecadora. ¿Y tu, a qué le tienes miedo?
A la fría lluvia, a las noches de soledad, a los inviernos largos.
O a la cruda realidad. La cerveza fría y las canciones cálidas.

Esa taberna de mala muerte donde te vi, por ultima vez.
Yo se que no me extrañas. Mujer pecadora.
Ten un poco de sangre y un poco de tinta.
Marca tu territorio, o aléjate para siempre.

Eres una niña que se disfrazó de mujer. Eres una niña que llora.