lunes, 8 de octubre de 2018

Enfermos



Cuando tenía unos 4 o 5 años, le hice a mi abuelo una pregunta.
Abuelo, ¿Por qué los adultos toman cerveza?
Él me contestó: Por los días malos.
¿Y por qué tú tomas casi siempre?
Porque tengo días malos, casi siempre.

Y es ahora que entiendo aquellas lejanas palabras.
Días malos. Son como una enfermedad.
Si alguien me hubiera dicho que ser adulto era estar enfermo,
Nunca hubiera crecido. Hubiera sido como Peter Pan.

Los adultos siempre están enfermos. De estrés, de cansancio, o de pobreza.
Siempre les falta algo, sonrisas, por ejemplo.
Unos toman café para curarse. Otros fuman cigarros.
Yo me rio cada vez que puedo. Pero sigo enfermo.

Lo malo de ser adulto es que las enfermedades no te matan, te mantienen viviendo.
Cada mañana es muy difícil despertar, pero te levantas;
Y por las noches es muy difícil descansar, pero te duermes.
Y siempre pensando en todo lo que tienes que terminar de hacer.

A veces pienso que los verdaderos enfermos tienen mucha suerte,
Ellos pueden librarse de su enfermedad, nosotros no…

jueves, 20 de septiembre de 2018

Traje de domingo


Es martes, y siento cada vez más larga la condena.
La semana pasada vino el curo a verme,
Preguntó si tenía alguna culpa que confesar.
Le dije que solo una:
la mujer que me había enviado a este agujero…

Era una mujer amable, pero traicionera.
Linda y amorosa, pero egoísta.
Inteligente, pero despiadada.
No dudaría en volver a matar, si me diera la oportunidad.

Aun la extraño, solo por costumbre.
Entre tragos de alcohol y remordimiento,
se encuentran sus caderas.
Aunque siempre quise otro traje de domingo;
Desperdicie mi tiempo haciendo caridad.
¿Y dónde termine yo?
Hundido y con los bolsillos vacíos.

jueves, 30 de agosto de 2018

El secreto

Puede que ese sea el secreto:

Pensar que mañana todo se puede acabar. Pensar que cualquier día nos podemos quedar sin lo que más queremos, sin lo que nos ha costado tanto conseguir.

-Eli

jueves, 23 de agosto de 2018

Is anybody in there?


(Suena el teléfono antiguo)
Y junto con esa aguda y constante campanilla,
Suena el silencio de la habitación.
No hay nadie que conteste el teléfono.

Y el sonar no cesa. Interminable llanto de sirena;
Retumba por toda la casa, y ni un alma lo puede detener.

El bebe que se siente solo en la cuna, mira el carrusel girar.
Y con el poco tiempo de vida que tiene, ya se pregunta dónde está su mamá.

Las ventanas retumban, el aire sopla fuerte para ser otoño.
Y las hojas de los árboles tumbadas en el suelo, forman un retrato silente.

El teléfono de la abuela sigue con su aullido. Lento pero mortal.
Hasta los pájaros tienen celos de su constante cacareo.

Las escaleras de madera, viejas y podridas tablas de roble;
Son las percusiones que acompañan ese feo sonido robótico.

Se escucha un maúllo. - ¡Miau! - Se rompe una copa de cristal.
Y al final, el teléfono deja de sonar. Nadie lo contesto.

jueves, 26 de julio de 2018

Me robaron


 ¡Se robaron mi creatividad!
La dejaron libre como un animal salvaje, y era solo mía.
Ahora por más que la busco, no la puedo encontrar. Ayuda por favor.

¡Se robaron mi libertad!
La cambiaron por una taza de café y un libro de autoayuda. La necesito.
Ahora por más que la busco, no la puedo encontrar. Ayuda por favor.

¡Se robaron mi felicidad!
La olvidaron en algún rincón del pasado, y no sabe que hacer sin mí.
Ahora por más que la busco, no la puedo encontrar. Ayuda por favor.

¡Se robaron mi vida!
La arrancaron día a día, como en un robo hormiga. No sé qué hacer sin ella.
Ahora por más que la busco, no la puedo encontrar. Ayuda por favor.

Me dejaron bichi en medio del boulevard.

lunes, 2 de julio de 2018

El mas triste adios

Ninguna despedida es agradable, de eso no tengo duda.
Pero el ver esfumarse de la noche a la mañana,
a una persona que es importante para mí, y no volverle a ver,
ese sin duda es el más triste adiós.

Me declaro perdedor en este juego de la vida;
Soy solo un cero a la izquierda de la realidad que se vive.
Me he quedado sin nada. Ni un lecho para descansar.
Tal vez, ni eso merezco. Un descanso digno.

Por qué pelear, por metas que no tienen sentido.
Voy a ciegas, desperdiciando un poco de humor y alcohol.
Un cigarrito antes de dormir, un par de lágrimas,
Y de vuelta a la vieja industria. Diez interminables horas.

A veces solo me hace falta la cuerda…

martes, 1 de mayo de 2018

Juzgue Usted


Una puñalada en la espalda, tres noches en vela, y siete cajetillas de cigarros…
Sigo en espera, del veredicto, positivo y negativo,
Para saber que hay en la alacena para cenar, y desayunar;
Yo nunca juzgo, solo observo y saco conclusiones.

Te de tila, y tinta china. Son la culpa que me delata. Son los restos del naufragio.
Los platos rotos, los días contados. Tic toc, el reloj cucu, y los pechos de mujer.
El puñal ensangrentado, que adorna la mesa del comedor, y la cortina de humo,
La pipa de la paz, y esas gotas de limón que caen en la herida. Satisfacción.

Escoge una carta, y no me digas cual es. Memorízala. Luego quémala junto con tus ilusiones.
Para que el día de mañana no haya obstáculos en tu camino.
Giran las ruedas del automóvil. Giran las manecillas del reloj. Gira el cilindro del revolver.
Y se oye un silencio. Se sienten los azotes del viento, y las lágrimas del viento.

He aquí el cadáver. Quién fue el culpable del crimen. Juzgue usted.