domingo, 16 de diciembre de 2018

Rey

Engendrado entre tierra y basura,
creció jugando en asfalto caliente
vendiendo contrabandos y promesas vacías,
aire en los bolsillos y en la panza.
Quizá este no es mundo para el, y aun así aquí esta.

El tiempo y el sol le dejaron cicatrices,
una banca en el parque y una botella de licor,
actuando en las calles para poder comer,
un pedazo de pan, y una pizca de dignidad.
El sol no sale para todos.

Es dueño de la nada y de todo a la vez.
Conoce cada esquina y cada historia.
Todos lo conocen, pero él no conoce a nadie.
Nadie lo conoce, solo lo han visto deambular.
Él es el Rey y es dueño de todo.

martes, 27 de noviembre de 2018

Reflexión

Desde hace varios años, he tenido en mi mente la clara idea de morir. 
No le temo a la muerte; todo lo contrario, la espero como un solitario que espera ver a su amor una ultima vez.

Pero hoy, hoy entendí el por qué. 
"No le temes a la muerte, le temes a la vida"
Vivir este infierno, es lo que más temo, vivirla.

Cerrar la puerta antes de salir. Y salir con dignidad.
Pero poder salir.

A veces solo me hace falta la cuerda.

domingo, 18 de noviembre de 2018

Money can't buy


What if… the answer never existed, or will exist?
Maybe the question won’t be needed.
That’s why I’m here today. To look for the answer,
Not care about the question.

Where is the happiness you promised me?
Where are all the happy moments?
The coffee and the biscuits?

Here I am.

Looking for time to live,
Now the only thing I have is this revolver,
And a glass of water. It is half empty, or half full?
Maybe neither.

Money can’t buy you happiness,
And can’t buy me either.

Here I am.

Or here I was?

lunes, 8 de octubre de 2018

Enfermos



Cuando tenía unos 4 o 5 años, le hice a mi abuelo una pregunta.
Abuelo, ¿Por qué los adultos toman cerveza?
Él me contestó: Por los días malos.
¿Y por qué tú tomas casi siempre?
Porque tengo días malos, casi siempre.

Y es ahora que entiendo aquellas lejanas palabras.
Días malos. Son como una enfermedad.
Si alguien me hubiera dicho que ser adulto era estar enfermo,
Nunca hubiera crecido. Hubiera sido como Peter Pan.

Los adultos siempre están enfermos. De estrés, de cansancio, o de pobreza.
Siempre les falta algo, sonrisas, por ejemplo.
Unos toman café para curarse. Otros fuman cigarros.
Yo me rio cada vez que puedo. Pero sigo enfermo.

Lo malo de ser adulto es que las enfermedades no te matan, te mantienen viviendo.
Cada mañana es muy difícil despertar, pero te levantas;
Y por las noches es muy difícil descansar, pero te duermes.
Y siempre pensando en todo lo que tienes que terminar de hacer.

A veces pienso que los verdaderos enfermos tienen mucha suerte,
Ellos pueden librarse de su enfermedad, nosotros no…

jueves, 20 de septiembre de 2018

Traje de domingo


Es martes, y siento cada vez más larga la condena.
La semana pasada vino el curo a verme,
Preguntó si tenía alguna culpa que confesar.
Le dije que solo una:
la mujer que me había enviado a este agujero…

Era una mujer amable, pero traicionera.
Linda y amorosa, pero egoísta.
Inteligente, pero despiadada.
No dudaría en volver a matar, si me diera la oportunidad.

Aun la extraño, solo por costumbre.
Entre tragos de alcohol y remordimiento,
se encuentran sus caderas.
Aunque siempre quise otro traje de domingo;
Desperdicie mi tiempo haciendo caridad.
¿Y dónde termine yo?
Hundido y con los bolsillos vacíos.

jueves, 30 de agosto de 2018

El secreto

Puede que ese sea el secreto:

Pensar que mañana todo se puede acabar. Pensar que cualquier día nos podemos quedar sin lo que más queremos, sin lo que nos ha costado tanto conseguir.

-Eli

jueves, 23 de agosto de 2018

Is anybody in there?


(Suena el teléfono antiguo)
Y junto con esa aguda y constante campanilla,
Suena el silencio de la habitación.
No hay nadie que conteste el teléfono.

Y el sonar no cesa. Interminable llanto de sirena;
Retumba por toda la casa, y ni un alma lo puede detener.

El bebe que se siente solo en la cuna, mira el carrusel girar.
Y con el poco tiempo de vida que tiene, ya se pregunta dónde está su mamá.

Las ventanas retumban, el aire sopla fuerte para ser otoño.
Y las hojas de los árboles tumbadas en el suelo, forman un retrato silente.

El teléfono de la abuela sigue con su aullido. Lento pero mortal.
Hasta los pájaros tienen celos de su constante cacareo.

Las escaleras de madera, viejas y podridas tablas de roble;
Son las percusiones que acompañan ese feo sonido robótico.

Se escucha un maúllo. - ¡Miau! - Se rompe una copa de cristal.
Y al final, el teléfono deja de sonar. Nadie lo contesto.