domingo, 13 de junio de 2021

Circulo de Do

Vi su cuerpo dibujado por el paisaje, y si su bello rostro.

Pensé que se había ido para siempre. Pero vuelve cada noche.

Me pregunto que debo hacer para sobrevivir a esta espera.

Tomo mi mano y me acaricio. Pero no se siente igual.

 

Camino desnudo hacia el sofá. Una guitarra me mira.

Tomo la botella de coñac, y un vaso lleno de polvo.

Me siento a fumar un cigarrillo, y tomar mi coñac,

Mientras pienso en las felaciones que ella me hizo en ese mismo sofá.

 

Me vuelvo a acariciar, y una lagrima escapa. La extraño mucho.

Miro otra vez la guitarra, pienso en ella, no para tocarla.

Quizás no sea tarde para llamarla. Y si no contesta…

Ya será mañana otro día morir.

sábado, 21 de noviembre de 2020

Mascarada

La mire. La mire como nunca la había visto. Me llamó la atención.

Me llamó la atención como nunca lo había hecho. Estaba diferente.

La mire no como una niña, ni tampoco como una dama. La mire como mujer.

Seriedad y seducción en su rostro. Una copa descansando en un guante de seda.

Y las horas del relo’. La música era tibia, pero los ánimos, helados como Rusia.

¡Tin tan!… las primeras campanadas. Es la hora de servir los canapés.

 

Ella aun no notaba mi presencia. Yo la espiaba como halcón que vigila a su presa.

¿Qué se enconderá tras esa máscara? ¿Tras esa sonrisa burlona? ¿Tras ese escote negro?

- ¡Bailemos! - Gritó un bigotudo con botas de montar. La noche aun es virgen.

La pista se comenzó a llenas de animas pecadoras. De rostros nuevos pero conocidos.

-Bailemos, dije yo. Con paso firme fui atacar a mi presa. Pero otro depredador llego primero.

¡Tin tan!... las segundas campanadas. Es hora de servir más licor.

 

La melodía no parece cesar, y lo ánimos se comienzan a calmar. Un resbalón.

El alcohol ya empieza a hacer efecto. Algunas parejas se han alejado de la pista.

Mis ojos siguen a mi presa. No la pierdo de vista. Paciencia, aun no es mi turno.

Las risas burlonas y sensuales se comienzan a escuchar. La música se vuelve más tenue.

Las copas ya se han vaciado. Los cuerpos ya se comienzan a juntar.

¡Tin tan!... las terceras campanadas. Es hora de bajar la iluminación.

 

El usurpador ha dejado vulnerable a mi presa. Es mi turno de mover.

- ¿Me permite esta pieza? Le pregunto. ¿La más esperada por todos? Me contesta.

Acerco mi cara a su oído. Como queriendo besar su cuello.

-Qué casualidad, yo también la he estado esperando a usted toda la noche.

- ¿Quién es usted? Me pregunto. Quizás era miedo, quizás era intriga.

Todos somos esclavos del incognito. Tomó mi mano y fuimos al centro de la pista.

 

La melodía se volvía más sensible y personal. Parecía que nos habíamos quedado solos.

Mientras mi mano descansaba en su cintura, su mano presionaba mi hombro.

El mensaje ya lo conocía, y la regla también: nunca muestres tu verdadero rostro.

El entorno se había convertido en Sodoma y Gomorra. Poco a poco las pieles se iban cayendo.

Mi mano había subido hasta el cierre del vestido.  Su sonrisa burlona aceptó la ofrenda.

¡Tin tan!... las cuartas campanadas. Es hora de comenzar el juego.

 

Me besaron sus labios escarlatas. Mis intenciones no dejaron nada a la imaginación.

Baje el cierre hasta poder sentir su espalda fría. Ella por su parte ni perdió tampoco el tiempo.

No alejamos de la pista de baile. Para ese momento ya estaba casi vacía.

Fuimos a un rincón del recibidor, donde un sofá de piel negra noes estaba esperando

Desanude mi corbata. Y su vestido morado yacía en el suelo. ¡BINGO! Grité. –

¡Tin tan! Las quintas campanadas. El juego se convirtió en guerra.

 

Y como en toda guerra, en esta mascarada gana el que al final suda, sangra y llora más…

viernes, 16 de octubre de 2020

Espero que leas esto

Espero que leas esto. La que se burla de mi en cada oportunidad.
La que constantemente me observa sin que yo me dé cuenta. La que pretende ser mejor que yo.
La que me uso como un pañuelo desechable solo por no ser valuable.
Espero que algún día se voltee la tortilla. Y que tu maquillaje se derrita con tus lagrimas huecas.
Espero que leas esto. Tú que me hiciste creer de nuevo en el amor.
Y me dejó por un tecnicismo, bajo la vaga incertidumbre. Espero te duela como a mí.
Espero que leas esto. Y tus voces se callen, para que tus ideas se iluminen y hagas lo que predicas.
Tus miedos no sirven de mucho en el otro lado, ¿verdad?
Espero que leas esto. Exótica fantochista que simplemente me dejó con la palabra en la boca.
Y se alejo de mi por cobardía. Espero chingues a tu madre.
Espero que leas esto. Egoísta mal agradecida que se olvida de las raíces, cuando conoce las alas.
Pero no navega, solo flota como un peso muerto. Y aun así se imagina en la cima del mundo.
Espero que leas esto, oportunista que me pisa la cola, porque sabe que vive a mi sombra.
Espero que todos lean esto, porque ya me canse que escribirlo.
Espero que leas esto. Que viajas por el mundo esperando llenar un vacío con cosas materiales.

miércoles, 15 de abril de 2020

Música para mis oídos


El silencio, suena en la habitación. Ahora todo está tomando color.
Las ventanas tienen luz, los vasos tienen agua, las macetas están floreciendo.
Ayer recibí una llamada de la abuela. Me conto que su perro se enfermó del estómago.
Me habló de la novela de las 8, y del protagonista.

Juego a las cartas con la soledad, mientras escucho el noticiero de las 5.
Cae de la escalera una mota de polvo, entre las estelas de luz puedo seguir su recorrido.
¿Ella no está? Preguntan en el libro. Ella se fue. Me respondo a mí mismo.
El reloj cucú comienza a sonar, ya son las 6. Voy por una taza de té.

Creo en que mañana lloverá, las nubes en mis ojos me lo predicen.
A veces la extraño, aunque ella a mi no. A veces la sueño, y siento que la beso.
¡Este café sabe a rayos! Olvide ponerle azúcar. Mejor le pongo jugo de limón.
Y toco la guitarra para callar al silencio. Música para mis oídos.

lunes, 16 de marzo de 2020

La gente le tiene más miedo a las palabras, que a las acciones.



Llevo meses masticando esa idea, hoy justamente me di cuenta que cada vez es más cierta esta afirmación. Les explico.
La mayoría de los mexicanos fuimos criados bajo las reglas morales del cristianismo tradicional (10 mandamientos), y sobre las acciones que debemos o no hacer relacionadas a esas reglas. Ellas nos dictan ciertos códigos de conducta, así como ciertas prohibiciones para una mejor convivencia entre las sociedades. Dicen que no debemos jurar en nombre de Dios, ni robar, matar, mentir, cometer adulterio o codiciar lo ajena. Pues bien, suena fácil leerlo en papel, incluso pensarlo, pero al momento de llevarlo a la realidad, es otra la historia. Comencemos por la idea de mentir o codiciar lo ajeno. Sabemos en teoría, que es malo, no obstante, aun así, lo hacemos con toda naturalidad; pero si alguien lo expresa, perdemos el control y satanisamos la situación. Ni hablar de robar o matar que son delitos penales, mucho menos de cometer adulterio…
Tienen miedo a decir o pensar en hacer algo, pero ese mismo miedo se esfuma al momento de llevarlo a cabo. Aquí es donde se refleja la doble moral de la sociedad.

miércoles, 5 de febrero de 2020

No me hables de amor


Le dijo el comal a la hoya.
Tu que navegas con bandera de blanca paloma,
Y te tapas los ojos con las plumas negras,
Tu que corriste el maratón de Ámsterdam
Y pediste perdón en los bares de Dublín.

¿Quién soy yo para reclamarte algo? ¿Quién soy yo?
¿Qué soy yo? Si no un pobre servidor de esta cruel vida.
Que apostó lo que mas amaba por estar en paz,
Y se quedó viendo al horizonte con lágrimas en los ojos,
Y ceniza en las manos. ¿Qué soy yo?

Dime la verdad. Háblame de ti. Háblame de como juegas las cartas.
De la mascara que cubre tu cara, y de la venda que cobre tus ojos.
Háblame de ti, y de tus sueños frustrados; de como yo los frustre.
Que no se respire la ruina ni el miedo. Que no se respire.
No solo de vodka vive el hombre, también de canciones de amor.

No me hables de amor, tu que me conociste una noche de verano,
Entre prostitutas y toxicómanos, háblame de tu.

sábado, 14 de diciembre de 2019

Desgarrador


¡Basta ya! Ella lo sabe, esto es una tortura.
Me mira, y se burla de mí.
Me asfixia y se queda ahí, inmóvil.
Luego cuando estoy en el suelo, se va para siempre.
Me pongo de pie, sigo adelante.
La vida sigue: Mañana es otro día. La vida sigue.

Luego cuando he avanzado, vuelve a tomarme de la mano.
Me invita a tomar un café, comer juntos.
Me dice cosas bonitas, de sus sueños, y textos.
Me toma de la mano, y luego me roba la cartera.
Se burla de mí de nuevo.
¿Qué es este juego? No lo sé.

La desesperación, la ansiedad, y la impotencia.
Todo al mismo tiempo, porque me conoce,
Sabe que soy débil y ella fuerte.
Sabe que no puedo con la incertidumbre.
Se masturba con mi obsesión. Y se baña con leche de burra.
Para ella es un juego, para mí una tortura.

La amnesia hace que todo se quede en el hoy,
Ya mañana es otro día. La vida sigue.
La compañía, que tanto disfruto solo,
Se vuelve la única vista que ella me puede envidiar.
Las realidades me mantienen de pie,
Mientras ella solo vive de su soledad.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

La maestra


La veo cada mañana, cuando sale a tomar el bus rumbo a su trabajo. 
Es maestra de primaria. Siempre va bien vestida, con un thermo de café bien cargado.
Un bolso con libros y cosas de mujer. No se si ella se ha dado cuenta que la miro. 
Y si lo ha hecho, nunca ha dicho nada. Quizás no le agrado.

Esta tarde mientras leía el diario, la vi jugando con su perro.
No pude evitar quedar hipnotizado con su peculiar belleza. 
Una vez mas ella se dio cuenta de mi presencia en la distancia. Solo sonrió.
La vergüenza me hizo bajar la mirada rápidamente. Sin olvidarme de esa peculiar belleza.



jueves, 1 de agosto de 2019

Y sin embargo se mueve

Puesto que la realidad es subjetiva, lo son también los sentimientos;
los pensamientos y los momentos.
He aquí donde me pregunto: ¿Qué es eso aquello que sentí?
Se fue. Sin darme cuenta. Y ahora que lo busco,
No lo encuentro por ningún lado. Quizás nunca lo tuve.

Y sin embargo el mundo se mueve.
Las calles siguen llenas de carros,
Los bosques llenos de cuentos de hadas,
Y las botellas llenas de recuerdos.
Pasado, presente y... Otra vez pasado...

De entre las lagañas se esconde un nombre.
Pero no lo diré. También se esconde una imagen.
Pero no la recordare, porque sin embargo se mueve.
Y es mi realidad entre la de los demás la que se mueve,
Por eso prefiero no recordarla.

Y el horizonte se movió de lugar,
Volvió a amanecer, y ella se había ido para siempre...




P.D. Secuelas de escuchar Pink Floyd en la noche

martes, 9 de julio de 2019

¿Y si mejor nos besamos?

-¿Y si mejor nos besamos?- Le dijo la noche a la madrugada.
-¡Basta ya!- Grito el amanecer- No es tiempo de penurias.

-¿Y si mejor nos besamos?. Hace mucho no me tocas, amor mio.-
El mantuvo su pesado silencio, ignorando a la mujer mientas leía el diario.

-¿Y si mejor nos besamos?. Ando encendida, como motor de auto deportivo- Dijo la puberta con ansias de cenar antes de dormir.
-Ni que me gustaran las mujeres como tu- Respondió el muy mustio.

¿Y si mejor nos besamos?. Pensó el. Sabia que si lo decía en voz alta, ella no solo lo ignoraría, huiría. Dejándolo con las buenas intenciones, y la pasión a flor de piel.

-¿Y si mejor nos besamos?
-Pero, ¿que dirán los otros?
-Déjalos que hablen. Somos jóvenes, y nos queremos. No tiene nada de malo.
-Quizás tengas razón. Pero... No se.
-¿A que le temes? ¿Crees que te haría daño? ¿Que no seria gentil y bueno contigo?
-No, no es eso. Es solo que...
-¿Es solo que qué?
-Me da vergüenza. Y no se si sea correcto.
-¿Acaso no sientes algo por mi, tan grande como lo que yo siento por ti?
-Pues si, pero...
Y en ese momento le planto un beso, como si fuera un puñetazo en el rostro. Duro y directo, con tanta enjundia y pasión que ninguno de los dos sabia qué estaba pasando.

¿Y si mejor nos bes...?
Y el beso simplemente se dio. No hubo que decir mas.



sábado, 15 de junio de 2019

Pecadora

Pecadora.
Mujer sin corazón, te burlaste en mi cara.
Mírate en tu espejo, y dime qué ves:
"Lo mismo que yo veo"

Eres una niña que se disfrazó de mujer. Eres una niña que llora.
Me lastimas, y te lastimas. Eres una mujer pecadora.
¡Desgraciada! ¡Habla ahora o calla para siempre!
No tengo tiempo para jugar tus juegos. Eres una niña que llora.

Te quiero besar, y huyes. Me quieres besar y huyo.
Eres una mujer pecadora. ¿Y tu, a qué le tienes miedo?
A la fría lluvia, a las noches de soledad, a los inviernos largos.
O a la cruda realidad. La cerveza fría y las canciones cálidas.

Esa taberna de mala muerte donde te vi, por ultima vez.
Yo se que no me extrañas. Mujer pecadora.
Ten un poco de sangre y un poco de tinta.
Marca tu territorio, o aléjate para siempre.

Eres una niña que se disfrazó de mujer. Eres una niña que llora.




lunes, 27 de mayo de 2019

Miedo (Canción de Lenine)

Tienen miedo del amor y no saber amar;
de despertar y de volver a dormir,
en la misma cama en la misma posición.

Tienen miedo de decir y miedo de callar;
que las verdades sigan siendo mentiras,
y las mentiras sigan siendo verdades...

Tienen miedo de la gente y de la soledad,
Tienen miedo a vivir y miedo a morir,
Tienen miedo a quedarme y miedo a escapar,
Miedo, que da miedo del miedo que da...

Tienen miedo de encender y miedo de apagar,
Tienen miedo de esperar y miedo de partir,
Tienen miedo de correr y miedo de caer,
Miedo, que da miedo del miedo que da...

Tienen miedo de reír y miedo de llorar,
Tienen miedo de encontrarse y miedo de no ser,
Tienen miedo de decir y miedo de escuchar,
Miedo, que da miedo del miedo que da... 

El miedo es una trampa que tomó el amor,
y lo convirtió en un ilusión que se fue volando...

Miedo de encarar
Miedo de hablar
Miedo de escuchar
Miedo de caer
Miedo de arrepentirse
Miedo de perder
Miedo de morir en la playa después de ver el mar...

Tengo miedo de que sea verdad...

martes, 23 de abril de 2019

Comezón en la cabeza

Imaginemos perder la vista por un instante, apagar la mente, y dejar que las ideas y los recuerdos fluyan. Que proyectemos con la imaginación algo muy profundo que no podamos decir en palabras, pero si en pensamientos... Imaginemos cada uno, una historia diferente envuelta entre humos de sentimientos...

[El día de hoy, fui a una planta procesadora de carne de cerdo, por cuestiones de trabajo. Subí a las techumbres, para revisar tuberías de agua y gas. Escalaba entre estructuras metálicas mal puestas, escalera incomodas, ventanas y techos (como hace tiempo no hacia). Los rayos del sol desértico de primavera se reflejaban en la blanques de las azoteas. Y para colmo de males, cada paso que daba, me recordaba los viejos tiempos. Cuando solía subir a otras techumbres, revisar otras tuberías de agua, y verme encandilado por la blancura de otros techos. Carajo, como extraño esos momentos...

Fue entonces cuando imagine verla una vez mas. Con su cabello negro y ondulado. Recogido y cayendo por detrás de su cabeza hacia su espalda. Me encantaba verla así. Con su monumental y sexy trasero, sus piernas grandes y sus caderas pronunciadas. Caminando con tanta seguridad en si misma, trabajando y controlando a todos, para que todos hicieran bien su trabajo. ¡Carajo, como la extraño!

Ella me miro, y sonrió. Pero no fue una sonrisa alegre. Fue una sonrisa mustia, bastarda y efímera. Una sonrisa que reflejaba orgullo y soberbia. Sus ojos por el contrario, hablan otro idioma. Se iluminaron al verme. Como si yo fuera un milagro inesperado. 

-Hola-  Me dijo.
-Hola- Le conteste, con el sentimiento de melancolía y desesperación escondido entre dientes.
-¿Como has estad?

Con un silencio desesperado, que se escapa entre una batalla de dos pensamientos: ¿Le digo la verdad, o solo le digo lo que quiero que crea?, le logre responder:

-Bien, fíjate, gracias a Dios. Tengo un nuevo trabajo. No pensé encontrarte aquí, también.
(Y una risa para romper el hielo se escapa)
-Me da gusto. Me contrataron como consultora. Un dinerito extra, ya sabes; nunca esta de mas.
-Que bueno, de verdad. Supe que te ibas a casar, les sera muy útil. Felicidades.
-(...) Pues, que te digo. Ya no...
-¿Como? ¿Ya no te vas a casar?
-No...
-¿Y que paso con [INSERTE NOMBRE DE PENDEJO]?
-Terminamos, es todo. No funciono y ya. Como tu y yo.
-Que lastima. Pensé que era como tu mejor amigo, que se entendían muy bien, y todo eso.
De verdad pensé que el era lo que siempre quisiste, lo que te haría feliz. Chale.
Y si me permites... Debo decirte algo, para no quitarte mas tiempo:
Lo nuestro si funciono, y de verdad lo extraño. No sabes cuantas veces te he soñado, te he llorado, e incluso te extraño mucho. Tuvimos muchas dificultades, pero haber perdido de la noche a la mañana lo que estábamos construyendo, fue lo que mas me dolió. Pase por momentos muy duros, incluso cuando me fui de [INSERTE LUGAR IMAGINARIO]. Necesitaba regresar a mi casa, a mi hogar. Necesitaba apoyo. Me sentía acorralado las ultimas semanas que pase allá. No supe que hacer, y tome una decisión cobarde. Te deje. No debí hacerlo, tu eras la única que se preocupaba por mi, que velaba por mi, y por mi bienestar. Pero tuve miedo. Perdóname...

Hubo un silencio.

-Me dio gusto verte otra vez. Y poder despedirme de ti de esta forma. Mi camino aun es largo. Dios te bendiga

Ella solo miró como me daba la media vuelta y me alejaba para seguir trabajando. Su silencio y mis palabras fugaces, dijeron mucho. Que pensó después de eso; no lo se, ni me interesa. Yo hable una ultima vez.]

Luego todo el humo se esfumó, la vista regresó y la mente se volvió a encender, exactamente en el mismo lugar donde se había quedado anteriormente.


sábado, 30 de marzo de 2019

El medio tiempo


Suena el teléfono a media calle, mientras camino por la acera.
Elizabeth me llama otra vez. Decido no contestar, solo lo dejo sonar.
Anoche soñé con ella, y los duendes de jardín. La extraño.
Extraño su sonrisa. Y la perdí junto con mi ultimo boleto de avión.

Se fue rumbo a París, a ver la torre Eiffel, y tomar vino, y comer pan duro.
Se llevo uno de mis ojos. A ella siempre le gustaron los dos, pero no se los podia dar.
Ahora no lo entiendo. Ella es Feliz. ¡No se suponía debía ser feliz sin mi!
Es una egoísta…

Ella pidió ayuda y la tuvo. Yo pido ayuda, y me dan un aplauso. Y una flor marchita.
Ella no esta, se fue. Ella ahora vive en el infinito.
Yo no existo, solo respiro con el molesto timbre del teléfono de fondo.
La ambulancia ya viene por mi. No llores por mi Argentina, no llores.
El ultimo tango lo bailamos juntos.

viernes, 15 de marzo de 2019

Las horas del reloj

Una copa de lagrimas, y a dormir...

Primero, las veces que te fui infiel, y las que logré arrepentirme.
después, las tantas llamadas equivocadas al burdel,
y por ultimo las ganas de comer un filete en la playa.
Nada tiene mas importancia, ni razón.

Nicanor vino a buscarte hace unos días,  preguntó por ti.
No supe que contestarle. Así que le dije que te fuiste con el viejo.
Ese que te compro los vestidos y el collar de perlas.
(el mismo que te metiste por el orto)

También vinieron de la tienda departamental para cobrar,
esa vieja tienda donde compran los pretenciosos sin dinero.
Les dije que te fueran a buscar a la carnicería:
Siempre compran jamón barato.

¡La gran puta que te pario!
Sos la mierda mas grande del universo. ¡Dejame entrar!
Solo espero que algún día lo logres entender...

Y otra copita antes de coger el puñal.


martes, 5 de febrero de 2019

Las viejas mañas

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Mi boca ha perdido su voz,
Mis ojos están en banca rota,
Mis oídos se mudaron de ciudad, 
Y mi pobre corazón, bueno, mi corazón no ha dejado de fumar.

Jugaste con mi parte animal;
Creamos una ilusión muy bonita,
entre rosas y libros nos besamos
y entre tinta y sangre se hizo de día.

No soy como quisiera, ni como tu esperas,
No soy. Quizás nunca seré,
Ni tu seras. Seras una hoja en alta mar.
Las trenzas en mi cabeza.

Las pocas neuronas que me quedan,
vacantes en el motel del alma,
entre sefiros y trinos, brisa del alba, 
mi viejo sargento me llama a luchar...


martes, 25 de diciembre de 2018

¿Navidad... o Necedad? (borrador)

Antes había regalos debajo de ese árbol,
antes había comida sobre esa mesa...

El tiempo me dejo ceniza de cigarro,
y botellas vacías de licor barato. Si, barato.
La crisis no da para más.
Hasta los buenos recuerdos cuestan.

Recuerdo la recesión. Recuerdo los crudos inviernos.
La falta de agua y comida. ¡Puro pan puto!
Es lo que nos gritaban cada mañana cuando pedíamos de comer.

¿Y ahora? Esto no parece navidad.
Parece un holocausto. No hay sobrevivientes.
No quedan familiares. Ni tiempo para compartir.
El solsticio pasó de lado, y se fue de frente.

Las lagrimas de la abuela, que se esfuerzan por no salir,
los comentarios machistas del tío soltero,
los rezos de mi madre y su esperanza ciega,
y yo, aqui con este catalogo de SEARS de 1975.

No se si a eso se le pueda llamar Navidad o Necedad...
Pero es todo lo que nos queda.


domingo, 16 de diciembre de 2018

Rey

Engendrado entre tierra y basura,
creció jugando en asfalto caliente
vendiendo contrabandos y promesas vacías,
aire en los bolsillos y en la panza.
Quizá este no es mundo para el, y aun así aquí esta.

El tiempo y el sol le dejaron cicatrices,
una banca en el parque y una botella de licor,
actuando en las calles para poder comer,
un pedazo de pan, y una pizca de dignidad.
El sol no sale para todos.

Es dueño de la nada y de todo a la vez.
Conoce cada esquina y cada historia.
Todos lo conocen, pero él no conoce a nadie.
Nadie lo conoce, solo lo han visto deambular.
Él es el Rey y es dueño de todo.

martes, 27 de noviembre de 2018

Reflexión

Desde hace varios años, he tenido en mi mente la clara idea de morir. 
No le temo a la muerte; todo lo contrario, la espero como un solitario que espera ver a su amor una ultima vez.

Pero hoy, hoy entendí el por qué. 
"No le temes a la muerte, le temes a la vida"
Vivir este infierno, es lo que más temo, vivirla.

Cerrar la puerta antes de salir. Y salir con dignidad.
Pero poder salir.

A veces solo me hace falta la cuerda.

domingo, 18 de noviembre de 2018

Money can't buy


What if… the answer never existed, or will exist?
Maybe the question won’t be needed.
That’s why I’m here today. To look for the answer,
Not care about the question.

Where is the happiness you promised me?
Where are all the happy moments?
The coffee and the biscuits?

Here I am.

Looking for time to live,
Now the only thing I have is this revolver,
And a glass of water. It is half empty, or half full?
Maybe neither.

Money can’t buy you happiness,
And can’t buy me either.

Here I am.

Or here I was?